jueves, 31 de agosto de 2017

Monte Carlo XXX, puta por accidente

Sí, ya sé que el título y el sentido acaban de dar un giro total, pero no nos engañemos: Monte Carlo  es una película para un público infantil entrando en la adolescencia, pero si en realidad tres guapas norteamericanas recién salidas del Instituto recibieran como regalo pasar unos días en París, no dudéis ni por un momento en que todas sus aventuras  serían porno xxx, y lo de ser putas, lo mismo no era por accidente (en sentido figurado, ¿eh?, no de las que cobran). Anda que no hay entretenimiento en un caso así para unas jovencitas con toda una ciudad a sus pies y todo el dinero que quieran para gastar... y es que el principio de la peli no puede pintar mejor para unas casi veinteañeras, sobre todo si tiene ganas de triunfar en el plano sexual.

Y me figuro que la cosa empeora si, por causas del destino iguales a las de las protagonistas de la película original, llegas a Montecarlo, un lugar de la Costa Azul donde no eres nadie si no llevas el bolsillo bien lleno de pasta. ¿Qué podrían hacer estas mismas chicas si quieren triunfar? Pues hombre, a riesgo de que me acusen de machista y de tratar a las mujeres como si fueran objetos, yo diría que el sexo es una buena opción si eres una chica guapa y te quieres pegar una buena vidorra durante unos días, que para eso estás en Montecarlo, el sitio más VIP del sur de Francia, y casi de toda Europa.


Que estas chicas puedan triunfar más de lo que esperan y encontrar a tres enamorados como en la peli, pues bueno, no voy a decir yo que no pueda ser, pero ya hay que echarle mucha imaginación. Esas cosas no pasan en la vida real, o al menos no a la gente normal, y que tres muchachos con dinero y de buena familia se enamoren a primera vista de tres extranjeras, y que en vez de pedirles un polvo (con mucha educación, eso sí) les ofrezcan amor eterno, es más una fantasía que algo posible... pero oye, soñar es gratis, creo que lo único gratis que se puede hacer gratis en Montecarlo.



A estas alturas del partido, el hacerte escort ya no es ninguna deshonra, por mucho que en realidad seas una prostituta, aunque de alto standing, eso sí. Muchas son las mujeres que presumen de ello, y la verdad es que puede ser un buen negocio si te lo montas bien, aunque ya depende de lo que te mole tener sexo con desconocidos a cambio de dinero; pero oye, hay quién tiene esto como verdadera afición, y más allá de la pasta, le resulte excitante y hasta morboso el verse deseada por muchos tíos que se arruinarían por pasar una noche con ella. No hay que dejar de verlo como una opción, ¿no creéis?